En Egipto es posible comprar todo tipo de recuerdos, si bien la gente suele prestar especial atención a los siguientes:
Cartuchos de oro o plata:
Los cartuchos son adornos con forma elíptica en los cuales se forma, mediante el alfabeto jeroglífico, el nombre que el turista desee. Los hay de varios tamaños, en función del número de letras que se deseen incluir, siendo lo normal representar nombres de entre cuatro y seis letras. Los cartuchos que se venden a los turistas son un reflejo de los verdaderos cartuchos, que estaban grabados sobre las piedras de los monumentos indicando quién los había mandado construir.
Papiros:
Los papiros genuinos se obtienen a partir de la planta del papiro, muy utilizada en el antiguo Egipto, a partir de la cual se obtiene una superficie parecida al papel sobre la cual se pueden realizar dibujos o grabados.
Los papiros se venden de muchos tamaños y motivos, pudiendo el turista, incluso, grabar cualquier nombre con el alfabeto jeroglífico. Es importante saber que el papiro auténtico, pintado a mano, es caro.
Un recuerdo muy bonito para regalar a la familia o amigos son los marcapáginas de papiro, de venta en algunas papelerías y en los hoteles.
Objetos de alabastro:
Se vende un gran número de objetos distintos, desde huevos o ceniceros hasta lámparas o jarrones. En Egipto se pueden adquirir objetos de alabastro pulido a máquina, mucho más liso y bello, o a mano, más basto (y más caro).
Objetos de basalto:
Existen muchos objetos de basalto que el turista podrá comprar en Egipto. Son especialmente apreciados los bustos de Ramsés II, las representaciones de animales (gatos, buhos, etc.) y los monolitos. El basalto auténtico es caro y, además pesa muchísimo (hay a tenerlo en cuenta a la hora de facturar el equipaje al regresar del viaje).
Perfumes:
Los perfumes de Egipto son famosos entre los turistas. Los perfumes egipcios eran bastante diferentes de lo que hoy en día entendemos como perfumes. Los perfumes actuales son líquidos y tienen en su mayoría el alcohol como vehículo. Por el contrario, los egipcios jamás destilaron sus aromas ni utilizaron alcohol como agente, sino que sus perfumes eran en forma de aceites o grasas perfumadas.
Especias:
Se pueden encontrar, a muy buen precio, en los mercados de Luxor y Assuán (sobre todo en este último). Se pueden comprar todo tipo de hierbas y especias exóticas, entre ellas el carcadé, una especie de té que puede tomarse caliente, como infusión, o frío y con mucho azúcar, como refresco.
Prendas de vestir:
Además de la ropa para el baile de disfraces, el turista puede aprovechar el viaje para comprar ropa de algodón. El algodón egipcio es considerado como el mejor del mundo. Muchos turistas compran camisetas de algodón en las que graban mediante hilos, en un cartucho, su nombre.
¿Dónde se pueden realizar las compras?
Lo mejor que se puede hacer es pedirle al guía que organice una excursión por las tiendas que él sabe que son fiables (probablemente él ya habrá organizado alguna ruta por las tiendas, pues cobrará comisión por las compras que los turistas hagan); aunque el precio de las tiendas sea algo más elevado, tendrá la garantía de qué lo que está comprando tiene una calidad aceptable.
Si decide aventurarse por las tiendas y comprar donde le venga en gana, ten en cuenta que:
- El basalto es muy negro y pesado. Si intentas rallar la base del objeto que quiere comprar con una lámina de metal (un llavero o una llave), ésta no se rallará. Si se pone blanco, no es basalto. La picaresca ha llegado muy lejos: hay objetos de supuesto basalto que no se rallan y, sin embargo, están hechos de plástico. Para comprobar que el objeto que estamos comprando no es de este material, acerque un mechero y mantenga la llama un minuto sobre una parte de la figura, si se reblandece y huele mal, no es basalto, es plástico. Esta prueba te la hacen la mayoría de bazares para demostrarte que es auténtico. Aún así, te quedas con la duda.
- El alabastro pulido a máquina es muy traslúcido, permitiendo pasar la luz de un mechero o una bombilla a través de él.
- Los papiros que venden por la calle suelen estar hechos con caña de azúcar o con cebolla y los dibujos mal impresos a máquina. Se puede comprobar si el papiro es auténtico si, al trasluz, aparecen manchas negras (como la marca de agua de los billetes). Además, si frota la superficie con un dedo húmedo, el agua no debe traspasar el papiro. Por último, si el papiro es auténtico, al humedecer bastante su superficie las láminas que lo forman no se separarán, lo que sí ocurrirá si está hecho con cebolla y pegado con cola. Lo mejor es comprar los papiros en algún lugar donde certifiquen su autenticidad.
¿Cómo hay que comprar?:
Para comprar en Egipto sólo hay que hacer bien una cosa: regatear. Los precios iniciales que nos dirán en todos los comercios están exageradamente inflados, con lo cual, si no regatea, puede llegar a pagar 6 € por una botella de agua. Tenga en cuenta que se espera que usted regatee; el precio se calcula de forma que, una vez que usted lo haya rebajado exageradamente (y crea que ha timado al vendedor), éste todavía le estará cobrando el cuádruple de lo que le cobraría a un ciudadano egipcio.
Moraleja:
Hay que insistir, en el último momento cederán a nuestro precio (si es razonable). No hay que tener prisa, amenace con irse a otro comercio, márchese, regrese, charla con el vendedor (probablemente le ofrecerá una bebida, ¡no la desprecie!)....Atención: mientras regateas es posible que le cambien el precio de una moneda a otra (de dólares a libras o euros, etc.) continuamente; si no estás prevenido puede sucederte que, regateando, con el cambio de moneda pagues más que lo que se te pedía al principio. Lo mejor es establecer mentalmente una paridad simplificada entre euros, dólares y libras egipcias y estar preparado para calcular rápidamente el precio al cambiar de moneda. Si no tienes muchos escrúpulos y eres rápido con los números, puedes usar esta estrategia contra su vendedor, pero ten en cuenta que te estarás aprovechando de él y, si puedes permitirte un viaje a Egipto, no tiene ninguna necesidad básica que cubrir para justificar ese comportamiento.
La siguiente norma para comprar es la educación: bajo ningún concepto se debe despreciar la mercancía de algún vendedor. Si no se quieres comprar, lo mejor es decir "¡no!" y hacerse el sueco. Si compras algo, muestra una sonrisa y tu alegría por la compra.
Otra norma más: JAMÁS hay que decir ¡luego, a la vuelta! para quitarse de encima al vendedor, pues esté seguro de que a la vuelta le estará esperando (y esperará que le compres algo). Comprobado.
Si compras algo, no permitas que te den otro objeto con la excusa de que el que elegiste es de exposición. Tampoco consientas que te toquen el monedero para indicarle qué billetes son los que tiene que usar.
Una última norma: si ya has cerrado un trato, no lo deshagas; no intentes una rebaja de última hora o no comprar el objeto, porque se cabrean de verdad.
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